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Trastornos de los Sonidos del Habla: Errores de pronunciación más comunes y cómo tratarlos

centroruku
hace 3 días
6 min de lectura

fonoaudiologia

"Dice 'tasa' en vez de 'casa'." "Cambia la 'r' por 'l'." "A veces le entendemos solo nosotros." Si tu hijo o hija pronuncia mal algunos sonidos, es posible que hayas escuchado la palabra dislalia. Ese término se usó durante décadas en el mundo hispanohablante, pero hoy la fonoaudiología internacional utiliza una denominación más precisa: trastorno de los sonidos del habla (en inglés, speech sound disorder, o SSD).

En este artículo te explicamos qué significa este cambio, qué tipos existen, cuándo es esperable que un niño cometa errores y cuándo conviene consultar.


¿Por qué ya no se habla de "dislalia"?

"Dislalia" agrupaba bajo una sola palabra dificultades de origen muy distinto: algunas tienen que ver con cómo se produce físicamente el sonido y otras con cómo el niño organiza el sistema de sonidos de su lengua. Esta diferencia es clave, porque cambia por completo la forma de evaluar y tratar.

La American Speech-Language-Hearing Association (ASHA) define hoy los trastornos de los sonidos del habla como un término paraguas que incluye tanto las dificultades de articulación (producir el sonido) como las dificultades fonológicas (organizar los sonidos en patrones). Por eso, cuando busques información, es posible que veas ambos términos: "dislalia" es el nombre tradicional; "trastorno de los sonidos del habla" es la terminología actualizada.


Los tipos más importantes

Aunque existen distintas clasificaciones, la más usada en la práctica clínica actual distingue entre:

  • Trastorno de articulación (o fonético): el niño tiene dificultad para producir un sonido específico de forma correcta, de manera constante. Por ejemplo, una "s" interdental (con la lengua entre los dientes) o una "r" que no logra vibrar. Suele afectar pocos sonidos.

  • Trastorno fonológico: el niño no tiene problema para mover la lengua o los labios, sino que sus errores siguen patrones que simplifican el sistema de sonidos. Por ejemplo, reemplaza todos los sonidos del fondo de la boca por sonidos de adelante (decir "tasa" por "casa" y "tato" por "gato"), o elimina sílabas completas ("apato" por "zapato"). Suele afectar más sonidos y hacer que el habla sea más difícil de entender.

  • Retraso fonológico: los errores son propios de edades menores, es decir, el niño sigue el desarrollo típico pero a un ritmo más lento.

  • Trastornos motores del habla (como la apraxia del habla infantil): una dificultad para planificar y coordinar los movimientos necesarios para hablar, que requiere una evaluación especializada y un abordaje distinto.


Identificar cuál de estos perfiles presenta un niño o niña es justamente lo que hace una evaluación fonoaudiológica: no todos los errores de pronunciación son iguales ni se tratan de la misma manera.


¿Qué es normal y qué no? Lo que dice la evidencia

Es completamente esperable que los niños pequeños pronuncien mal algunos sonidos mientras su sistema de habla madura. Pero ¿hasta cuándo?

Una de las revisiones más amplias sobre el tema es la de las investigadoras Sharynne McLeod y Kathryn Crowe (2018), publicada en el American Journal of Speech-Language Pathology. Analizaron 60 artículos con datos de más de 26.000 niños de 31 países y 27 idiomas —el español incluido— y encontraron que, sin importar el idioma, la mayoría de los niños pronuncia correctamente cerca del 93% de las consonantes hacia los 5 años. Los sonidos más complejos suelen ser los últimos en consolidarse.

Esto significa que no todos los errores a los 3 o 4 años son motivo de alarma, pero sí que, a medida que se acerca la edad de entrada al colegio, la mayoría de los sonidos debería estar bien establecida.


¿Qué tan frecuente es?

Según el National Institute on Deafness and Other Communication Disorders (NIDCD, Estados Unidos), entre un 8% y un 9% de los niños pequeños presenta algún trastorno de los sonidos del habla. Hacia primero básico, cerca de un 5% mantiene dificultades notorias, y la investigación estima que entre un 1% y un 2% puede mantener errores residuales hasta la adultez si no recibe intervención. Es decir: es una condición frecuente, y en la mayoría de los casos mejora con apoyo oportuno.


Señales para consultar

Más allá de la edad exacta, estas señales justifican una evaluación fonoaudiológica:

  • El habla es difícil de entender para personas fuera de la familia, más allá de los 3 a 4 años

  • Los errores de pronunciación afectan a varios sonidos, no solo uno

  • Los errores se mantienen hacia los 4 a 5 años y no muestran cambios

  • El niño/a se frustra, evita hablar o los demás le piden repetir constantemente

  • Los errores son inconsistentes (dice la misma palabra de formas distintas cada vez)

  • Hay antecedentes de infecciones de oído frecuentes o sospecha de dificultades auditivas

  • Hay otras dificultades de lenguaje asociadas (vocabulario reducido, frases cortas)

Si tienes dudas, puedes revisar también nuestros artículos sobre [retraso vs. trastorno del lenguaje] y [praxias orofaciales], que complementan este tema.


¿Cómo se trata?

La buena noticia es que existe evidencia de que la intervención funciona. La revisión Cochrane de Law, Garrett y Nye sobre intervenciones de terapia del habla y el lenguaje encontró un efecto positivo para niños con dificultades fonológicas expresivas, y no se observaron diferencias significativas entre la intervención aplicada por el terapeuta y aquella implementada por padres capacitados, lo que refuerza el valor de involucrar a la familia en el proceso.

Por su parte, una revisión sistemática de Wren y colaboradores (2018), que analizó 26 estudios en preescolares con trastornos de los sonidos del habla, concluyó que existe respaldo para varios enfoques de intervención, con evidencia de mayor calidad para aquellos que trabajan la discriminación auditiva de los sonidos y para las estrategias combinadas. En otras palabras, no existe una única técnica "correcta": el enfoque se elige según el tipo de trastorno que presenta cada niño.

En la práctica, un plan de tratamiento puede incluir:

  • Trabajo en discriminación auditiva (aprender a escuchar la diferencia entre sonidos)

  • Práctica directa del sonido afectado, primero de forma aislada y luego en sílabas, palabras y conversación

  • Enfoques basados en patrones fonológicos cuando el problema es de organización del sistema de sonidos

  • Práctica en casa con apoyo de la familia, en actividades breves y lúdicas

Como comentamos en nuestro artículo sobre praxias orofaciales, la práctica directa de los sonidos del habla es un componente central del tratamiento; los ejercicios de lengua o labios sin producir sonidos no reemplazan este trabajo.


¿Qué pueden hacer los padres en casa?

  • Modelar la pronunciación correcta sin corregir de forma directa. Si dice "tasa", responde con naturalidad: "Sí, la casa es grande". Esto ofrece un modelo correcto sin generar presión.

  • Evitar pedirle que repita una palabra una y otra vez, ya que puede generar frustración.

  • Leer cuentos y jugar con rimas y sonidos. Estimula la conciencia fonológica, base importante para el aprendizaje de la lectura.

  • Consultar a tiempo. Los trastornos de los sonidos del habla no resueltos pueden afectar la lectoescritura y la autoestima escolar.


El enfoque de Centro Ruku

En Centro Ruku, la evaluación fonoaudiológica identifica qué tipo de trastorno de los sonidos del habla presenta cada niño o niña y cuál es el enfoque más adecuado para él o ella, en lugar de aplicar el mismo plan para todos los casos. Además, involucramos a la familia en el proceso, porque la práctica cotidiana es parte fundamental del avance.


Si notas errores de pronunciación persistentes en tu hijo o hija, en Centro Ruku podemos orientarte, realizar una evaluación y/o diseñar un plan basado en evidencia. Escríbenos al +56982710166 o agenda tu evaluación aquí.


Preguntas frecuentes

¿Dislalia y trastorno de los sonidos del habla son lo mismo? "Dislalia" es el término tradicional. Hoy se prefiere "trastorno de los sonidos del habla", porque distingue entre dificultades de articulación y dificultades fonológicas, que se evalúan y tratan de manera distinta.

¿A qué edad debería mi hijo/a pronunciar bien todos los sonidos? Según la investigación internacional, la mayoría de los niños pronuncia correctamente casi todas las consonantes hacia los 5 años, aunque los sonidos más complejos pueden consolidarse algo después.

¿Mi hijo/a no pronuncia bien la "r", ¿es un trastorno? No necesariamente. La "r" suele ser uno de los últimos sonidos en consolidarse. Si a los 5 años o más sigue sin lograrse, o si hay otros sonidos afectados, conviene una evaluación.

¿Los trastornos de los sonidos del habla se pueden tratar? Sí. Existe evidencia de que la intervención fonoaudiológica es efectiva, y el pronóstico suele ser mejor mientras antes se inicie.


 
 
 

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